La mayoría de los nevos no requieren tratamiento, y su extirpación quirúrgica no es posible. Sin embargo, un nevo deben ser examinado por su Doctor de lo Ojos por lo menos una vez al año para detectar cualquier cambio que pueda ser una señal de cáncer.
Durante cada visita a su Doctor de los Ojos, el nevo debe ser fotografiado y comparado con fotografías anteriores. Cualquier cambio en el tamaño o la configuración del nevo requiere un examen adicional.




