La retinitis pigmentaria causa una pérdida lenta de la visión. Los síntomas comienzan con la disminución de la visión nocturna y progresan hacia una pérdida de la visión periférica (lateral), creando un efecto de "visión de túnel". Algunas personas también pueden tener dificultades para identificar colores. El ritmo de cambio en la visión varía de persona a persona, dependiendo de la composición genética de su condición.
Cuándo disminuye la visión nocturna, la capacidad de adaptarse a la oscuridad se hace más difícil. Usted puede tropezar con objetos en la oscuridad, tener dificultad al conducir al atardecer o en la noche, y ver mal en salas con poca luz, como una sala de cine, por ejemplo. Aunque su visión durante el día puede ser completamente normal, su incapacidad para ver en la oscuridad es considerada como "ceguera nocturna".
En ciertos casos, la visión central puede verse afectada en primer lugar, haciendo difíciles los trabajos detallados como leer o enhebrar una aguja. Esto es conocido como distrofia macular, debido a que la mácula (zona central de la retina), es afectada.
Próxima Página: Diagnóstico de la Retinitis Pigmentaria




