Gotas oculares medicadas

Gotas oculares medicadas puede ser utilizadas en el tratamiento de síndrome de dispersión pigmentaria. Estos medicamentos reducen la presión del ojo de dos maneras: 1. disminuyendo la producción de humor acuoso; o 2. mejorando el flujo a través del ángulo de drenaje.

Cirugía

La cirugía es otra forma de mejorar el flujo de líquidos hacia afuera del ojo, ayudando a bajar la presión ocular.

Trabeculoplastia con láser

Una cirugía llamada trabeculoplastia con láser se utiliza a menudo para tratar el glaucoma de ángulo abierto. Hay dos tipos de cirugía trabeculoplastia: trabeculoplastia con láser de argón (TLA, o ALT por sus siglas en inglés) y trabeculoplastia selectiva con láser (TSL, o SLT por sus siglas en inglés).

Durante una cirugía TLA, un rayo láser hace quemaduras pequeñas, espaciadas uniformemente en la red trabecular. El láser no crea nuevos agujeros de drenaje, sino estimula el drenaje para que funcione más eficientemente.

Durante una TSL, un rayo láser de baja energía apunta hacia células específicas en los canales de drenaje (similares a una malla o rejilla), utilizando aplicaciones de luz muy cortas. El tratamiento ha demostrado bajas en la presión ocular, comparables con una trabeculoplastia con láser de argón.

Incluso si la trabeculoplastia con láser se realiza correctamente, la mayoría de los pacientes continúan tomando medicamentos para el glaucoma después de la cirugía. Para muchos, esta cirugía no es una solución permanente. Aproximadamente la mitad de quienes reciben este tipo de cirugía desarrollan aumento de la presión del ojo de nuevo en un período de cinco años. Muchas personas que han tenido éxito con una trabeculoplastia con láser repiten el tratamiento.

La trabeculoplastia con láser también puede ser utilizada como una primera línea de tratamiento para los pacientes que no están dispuestos o no pueden usar gotas para el glaucoma.

Iridotomía con láser

La iridotomía con láser se recomienda para el tratamiento de las personas con glaucoma de ángulo cerrado y para quienes tienen un ángulo de drenaje muy estrecho. Durante ésta cirugía, un láser crea un pequeño agujero del tamaño de la cabeza de un alfiler a través de la parte superior del iris para mejorar el flujo del humor acuoso hacia el ángulo de drenaje. El agujero no queda a la vista ya que es cubierto por el párpado superior.

Iridectomía periférica

Cuando una iridotomía con láser no puede detener un ataque de glaucoma de ángulo cerrado, o por alguna otra razón no es posible que sea realizada, una iridectomía periférica puede llevarse a cabo. El procedimiento se realiza en una sala de operaciones, removiendo una pequeña parte del iris para dar acceso de nuevo al fluido acuoso hacia el ángulo de drenaje. Ya que la mayoría de los casos de glaucoma de ángulo cerrado puede tratarse con medicamentos para glaucoma y una iridotomía con láser, la iridectomía periférica es raramente necesaria.

Trabeculectomía

Durante una trabeculectomía, una pequeña tapa o solapa es hecha en la esclerótica (la capa exterior blanca del ojo). Una ampolla de filtración, o depósito, es creada bajo la conjuntiva (la membrana delgada y transparente que cubre la parte blanca del ojo). Una vez creada, la ampolla parece un pequeño abultamiento en la parte blanca del ojo sobre el iris, generalmente cubierto por el párpado superior. El humor acuoso puede ahora drenar a través de la solapa hecha en la esclerótica y acumularse en la ampolla, donde es absorbido por los vasos sanguíneos alrededor del ojo.

La presión ocular es controlada eficazmente en tres de cada cuatro personas que tienen una trabeculectomía. Si bien visitas regulares de seguimiento con su médico son necesarias, muchos pacientes no tienen la necesidad de continuar el uso de gotas oculares. Si el nuevo canal de drenaje se cierra o demasiado líquido comienza a drenar en el ojo, una cirugía adicional puede ser necesaria.

Cirugía de derivación acuosa

Si una trabeculectomía no puede ser realizada, una cirugía de derivación acuosa generalmente es eficaz para reducir la presión ocular.

Una derivación acuosa es una cánula o tubo plástico conectado en un extremo a un embalse o depósito (un receptáculo redondo u ovalado). La derivación es un dispositivo de drenaje artificial que se implanta en el ojo por medio de una pequeña incisión. La derivación cambia la dirección del humor acuoso hacia un área bajo la conjuntiva (la membrana delgada que recubre el interior de los párpados y la parte blanca del ojo). El líquido es absorbido por los vasos sanguíneos. Cuando el paciente ha sanado, el embalse no se ve fácilmente a no ser que se mire hacia abajo y se levante el párpado.

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