Cuando la enfermedad de Graves afecta a los ojos, se desarrolla una condición llamada oftalmopatía tiroidea (OT), o enfermedad ocular tiroidea. La enfermedad de Graves suele aparecer antes de los 40 años de edad.

Cuando existe una presencia de demasiada hormona tiroidea en adición de anticuerpos circulantes, los tejidos blandos y los músculos que rodean al ojo pueden hincharse. Las estructuras dentro de la órbita del ojo (el espacio óseo en el que se encuentra el globo ocular) incluyen músculos, vasos sanguíneos y nervios. Cuando dichas estructuras se hinchan dentro del espacio cerrado de la órbita, los ojos sobresalen o se tornan protuberantes. Esto puede causar problemas con el movimiento de los ojos, presentando a menudo una visión doble, una de las señales más comunes de la oftalmopatía tiroidea.

Imagen reproducida bajo autorización de Raab EL, Basic and Clinical Science Course, Section 6, American Academy of Ophthalmology, 2011-2012.

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