Para ayudar a diagnosticar una baja visión, el examen ocular completo por lo general comienza con preguntas sobre su historial médico y cualquier problema de visión que el paciente pueda estar experimentando. También requiere una serie de pruebas diseñadas para evaluar la visión y exámenes de enfermedades de los ojos. Su médico puede usar una variedad de instrumentos, dirigir luces brillantes directamente hacia sus ojos, y le pedirá mirar a través de una variedad de lentes.

Posteriormente, su médico le examinará los ojos con una luz para ver si la parte exterior de los ojos está funcionando correctamente y si hay señas de alguna lesión o enfermedad. También se evaluará la agudeza visual, o qué tan bien ve usted.
Una baja visión es la pérdida permanente de la visión que no puede ser mejorada con anteojos, medicamentos o cirugía. Si usted ha sido diagnosticado con una baja visión, no existe ningún tratamiento que le devuelva la visión. En cambio, usted tendrá que aprender nuevas formas para utilizar la visión restante para completar sus tareas diarias y mantener su calidad de vida.
Recuerde que una baja visión no es un síntoma normal de envejecimiento. Su oftalmólogo puede notar la diferencia entre los cambios normales en el ojo causados por la progresión de la edad, y los que son causados por enfermedades oculares. Si usted ha notado cambios en su visión, consulte a su oftalmólogo de inmediato.
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